Cambiar nuestro destino genético ya es posible

Descubre el peso de la herencia genética y su estilo de vida en su salud.
El futuro se ha cumplido. Año tras año, la ciencia nos ha demostrado lo poderoso que son nuestros genes.
Parte de lo que somos estamos más allá del ADN de los padres, el código genético que determina la forma en que nuestro cuerpo se desarrolla y funciona. Pero eso no significa que si su madre tuvo cáncer de mama, también puede sufrir de esta enfermedad?

pruebas

No necesariamente. Recientes investigaciones científicas en el campo de la epigenética muestran que podemos influir en cómo nuestros genes se expresan mediante la modificación de su destino genético. Aunque rasgos como el color de ojos, tono de la piel, la altura y la estructura ósea no son modificables, otras características (incluyendo el riesgo de padecer ciertas enfermedades) pueden ser ajustados por nosotros.

El estrés, que según muchos expertos y profesionales que han desarrollado técnicas innovadoras, podemos aprender a manejar el poder que siguió ni el ejercicio se practica, por ejemplo, no sólo afecta a nuestro estado de salud actual y puede cambiar la forma en que nuestra ADN se comporta y transferir los parámetros a las siguientes generaciones.

El secreto está en el epigenoma, el mecanismo que responde a señales del medio ambiente y luego se enciende o apaga los genes mediante el aumento o la reducción de su actividad. La epigenética – el estudio de este mecanismo – muestra que la mayoría de los genes son sólo predisposiciones y aunque no podemos controlar nuestro ADN, podemos controlar la forma en que se comporta.

Cómo desactivar los genes malos?

Imagine que el cuerpo humano es un equipo en el que el hardware (la máquina) es el ADN y el software (programación) es el epigenoma, es decir, programas que le indican al ADN lo hagan. Sus genes, como el ordenador, son “inútiles” sin las instrucciones epigenéticas. Por ejemplo, “una célula del intestino y una célula de piel son diferentes, no porque tienen diferentes genes, sino porque los genes que se encuentran en (ON) y desactivación (OFF) no son los mismos”, dice John Ferreira, investigador del Instituto La medicina molecular en Lisboa.

La ciencia está ahora tratando de averiguar qué es exactamente los mecanismos que se encienden y apagan los genes con el fin de prevenir algunas enfermedades con una carga hereditaria. Algunos estudios indican que incluso en el caso de antecedentes familiares de cáncer, comer ciertos alimentos pueden dar instrucciones a su epigenoma desconectar el cáncer de genes de predisposición.

Sin embargo, estos resultados implican algo aún más sorprendente y que podría revolucionar el diagnóstico y el tratamiento de algunas enfermedades. Los estudios epigenéticos asumen que las decisiones que tomamos en cuanto a estilo de vida no sólo influyen en cómo los genes se activan, y dejan una marca (marca epigenética) que se transmite de padres a hijos.

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